Penumbra Julian Rosefeldt

09.09.21-20.11.21

¿Qué aspecto tiene el pasado de un futuro distante? ¿A dónde conducirán al ser humano las fuerzas del neoliberalismo, el cambio climático, el populismo y la auto-explotación de las redes sociales? La película Penumbra no es ciencia ficción, sino que muestra, a partir de un escenario ficticio, el lugar en el que nos encontramos ahora mismo y nos ofrece un marco para este dilema paradójico: ¿Quién estará aquí cuando ya no existamos?

Siguiendo In the Land of Drought (2015/17), la versión condensada de mi interpretación fílmica del oratorio La Creación, de Joseph Haydn, la nueva obra Penumbra nace de un trabajo cinematográfico que estoy produciendo en estos momentos y que servirá de fondo visual para la interpretación del oratorio de Robert Schumann Scenes from Goethe’s Faust, que tendrá lugar en las óperas de Amberes, Gante y Montpellier.

Para estas dos piezas clave de la literatura alemana, Fausto: Una Tragedia, Partes I y II (1808-1832), Johann Wolfgang von Goethe creó un protagonista visionario. El personaje del científico y emprendedor Dr. Fausto anticipa las grandes cuestiones de nuestro tiempo: el capitalismo, el poscolonialismo, la explotación de la naturaleza y los desastres medioambientales. Robert Schumann eligió unos cuantos fragmentos de la obra maestra de Goethe y compuso música para su acompañamiento.  Debido a la falta de una estructura narrativa consistente, el oratorio de Schumann no se interpreta con frecuencia. Para mi adaptación cinematográfica usaré el último acto de la composición romántica como banda sonora de la escena final.

Penumbra, al igual que la grabación de 43 minutos In the Land of Drought, se centra en “lo que vendrá después de nosotros” y aborda la relación entre el hombre y el impacto que éste tiene sobre el mundo, echando la vista atrás desde un distante futuro imaginado en el posantropoceno, una época que es el resultado de la significativa influencia humana sobre el planeta. Esta vez, parece que la especie humana ha dejado la tierra de forma definitiva, probando su suerte en un lejano y desértico planeta híper-urbanizado. Al parecer, de nuevo, las cosas no fueron bien en la colonia extraterrestre y solo algunos emplazamientos espaciales, construidos frenéticamente, parecen ofrecer cobijo. Sobre la superficie del planeta vemos mega-ciudades abandonadas en un paisaje distópico, además de campos de cultivo circulares situados en las zonas desérticas que las rodean y que sirvieron para nutrir a los últimos habitantes. La cámara sobrevuela el paraje desolador y las megápolis en ruinas de manera meditativa, connotando la vigilancia. Las vistas de satélite/dron/aéreas eliminan la perspectiva humana manteniendo a los espectadores en la distancia durante el transcurso del video.